sábado, 5 de julio de 2008

Discurso en Colegio Ingenieros - ¡Aquí estamos y no nos vamos!

Discurso del Ing. Juan Carlos Torres Vela
Representando a los nuevos colegiados del
Colegio de Ingenieros del Perú (27-06-2008)


Colegas Directivos del Colegio de Ingenieros del Perú
Colegas del Colegio de Ingenieros
Damas y Caballeros

Soy Juan Carlos Torres ingeniero de Sistemas de la Universidad Nacional de Ingeniería, en estos momentos compartimos el honor de habernos hecho miembros del colegio de Ingenieros del Perú.

Hace una semana, a través de una breve elección, recibí el encargo de mis colegas para dirigir unas palabras en esta magna ceremonia, a nombre de los nuevos colegiados.

Ante todo unas palabras de gratitud para las personas que nos alientan y nos han apoyado para poder llegar hoy día a esta ceremonia. Padre, Madre, esposa o esposo, hermanos, hijos, hijas, abuelos, amigos. A nombre de los que nos colegiamos hoy. ¡Muchas Gracias de todo corazón!

También quiero agradecer a los directivos del colegio de ingenieros del Perú que nos acogen, a nombre del colegio de Ingenieros, en esta gran familia. ¡Muchas Gracias a nombre de los que nos acabamos de colegiar!

Lo que somos, esta explicado en base a quienes pertenecemos, tomemos conciencia de esta realidad. Nadie se da vida a si mismo, la recibimos de los demás y también podemos aprender de los demás a darnos vida a nosotros mismos: a auto alentarnos, auto motivarnos. A hacernos barra, a reventarnos cuetes, a dar y darnos unos urras.

Una arenga que suele declamar mi Padre, que yo retomo y recito en momentos de flaqueza y que quiero compartirla con Uds. Es como un mantra (oración corta) que retumba silenciosamente en mis oídos y que me empuja a terminar las tareas que inicio.

Dice así:
“Yo conozco hombres y mujeres estancados, que siempre estarán estancados. ¿Saben Uds. por que?, Yo se los voy a decir. Porque nunca tuvieron el coraje de terminar lo que habían comenzado”.

Al colegiarnos hoy, hemos demostrado que empezamos una carrera hace un tiempo y la hemos culminado hoy, Hemos completado un ciclo, que se inició cuando empezamos el colegio hasta el día de hoy. Hemos pasado innumerable eventos para llegar a este punto y como un embudo con muchos llamados, solo unos pocos elegidos lograron cruzar el río jordán hacia la tierra prometida.

Pero esta tarea no la logramos solos. Fue Gracias a Padres, gracias a tantas personas que nos alentaron y nos alientan.

Creen que aquí termina esta historia. ¿Ya logramos todo lo que esperábamos de la vida? No.
Como todo ser vivo, no puede permanecer de modo ilimitado en un estado estacionario; o evolucionamos y crecemos o involucionamos y decrecemos.

Ahora tenemos que iniciar nuevos retos por los cuales esforzarnos para terminar con éxito. Para que esta arenga que les manifiesto la volvamos a poner en práctica una y otra vez, para no quedarnos en el camino del desánimo.

Sabemos que bíblicamente que trigo cizaña crecen juntos. En un sembrío, si retiramos la cizaña, matamos al trigo.
Así es la iglesia, según lo dice la Biblia, y también así es nuestra sociedad y este colegio no escapa a esta definición.
El trigo se separará de la cizaña cuando esté crecido. Al final del tiempo. Lo que es cierto a la luz de la Fe lo es también para la vida.

Y esto nos lleva a darnos cuenta que el ejemplo de una buena persona o profesional mueve y es fuente de inspiración para otro. Todos hemos conocido a alguna persona bondadosa que nos ha inspirado. Pero también la cizaña inspira, también ayuda a crecer. He aquí un ejemplo:
Una vez asistí a un curso que la mitad lo dictaba un profesor con una didáctica aceptable y la otra mitad uno realmente aburrido, era para dormirse. Era un somnífero. ¿Les ha tocado algún profesor así? No trasmitía pasión en lo que decía.

Sin embargo, fue el profesor malo que me inspiró en crear una asociación de enseñanza de gestión de proyectos, precisamente porque me llevó a pensar que tan mal dictaba el curso que yo lo podía hacer mucho mejor que lo que hacían ellos.

La cizaña fue fuente de inspiración para emprender una tarea nueva y enriquecedora. Nos juntamos gerentes de proyecto con un si podemos hacerlo. Primero tenemos que creer que lo podemos hacer. Para luego poder ponerlo en práctica.

Como es el caso de un club de fútbol local que todas sus últimas presentaciones fueron derrotas, hasta que vino un director técnico que se dio cuenta que su principal aporte era el motivarlos en creer en si mismos. Y les mostró videos donde mostraba lo bien que jugaba cada uno en su puesto, no les pasó ningún video de los equipos rivales, a partir de entonces ganan sus partidos.

Es como el elefante que es atado de pequeño de una pata a una estaca. Aprende de pequeño, que no puede zafarse de este yugo. Y cuando crece y se hace fuerte. sigue pensando que no puede con la cuerda que tiene atado al pie.
Sin embargo, con la fuerza que ya tiene le basta para salir al encuentro de su libertad, de su destino, pero no la busca porque piensa que no puede.

Pensemos. ¿A que ataduras mentales estamos atrapados? Que nos impide crecer y mejorar como persona o profesionalmente.
Analicemos nuestra vida y atemos cabos para apoyándonos en la fuerza de ser ingenieros colegiados. Apuntemos a metas cada vez más altas.

No nos quedemos solos atados a una estaca, como el elefante, que no se dio cuenta que ya había crecido.
Damos para más. Pensemos en grande, saquemos a nuestra sociedad del subdesarrollo.

Para que los jóvenes dejen de lamentarse de que son peruanos. Que recuperen la fe en si mismos. Que nosotros recuperemos la fe en nosotros mismos. Que nos lo creamos de verdad. No en un SI se puede, de domingo en la tribuna del estadio nacional…que mañana enmudecerá al no ver resultados. Y también dirán; Ya lo sabíamos. Somos unos malos y perdedores…

Hagamos como el abejorro, según una historia que circuló hace un tiempo en Internet. La historia decía que, aerodinámicamente no debería poder volar un abejorro, nadie se explica por que vuela este insecto. Sin embargo, vuela, nadie le dijo que no podía volar y por eso mismo vuela.

Tenemos que tener fe en nosotros mismos y pensar que si podemos. Debemos armarnos de valor como el abejorro y estar dispuestos a correr riesgos. No escuchar a aquellos que nos lanzan tomates de la tribuna. No caer en el desánimo, frente al maltrato, a la agresión, esforcémonos en creer ciega y obstinadamente en nuestra capacidad creadora y ser fieles a la visión que tenemos.

Hagamos cosas que no hemos hecho antes, No nos dejemos abatir por el desánimo y tentemos al destino una y otra vez hasta lograr las metas que nos trazamos.

Un país no mejora con solamente esfuerzos individuales. Necesita de grupos de personas que se cohesiones frente a líderes con visión.

Jesus mismo se relacionó y necesitó de sus padres terrenales; su papá que le enseñó un oficio, carpintero; su madre lo acompañó hasta la cruz; a sus discípulos los hizo crecer en la fe; a su iglesia le dio una misión y con Dios mismo vivía unido formando una comunidad con el espíritu santo, para salvar a la humanidad.

El esfuerzo por lograr algo bueno es un trabajo de equipo de grupos humanos con mística. Con una Misión.

Aquí estamos en el colegio de ingenieros con el encargo de salvar al país para llevarlo por una buena senda. La senda del progreso y del bienestar. De la ética y de la justicia.

Que cada ingeniero sea un líder que cohesione a personas hacia un objetivo, donde cada uno de lo mejor de si para el bien común.

Una vez me propusieron remplazar a un jefe directo y convertirlo en chivo expiatorio de una mala gestión. Me negué a aceptar el castigo del inocente, preferí no ascender a dar conformidad a lo que sentía que era injusto.
Es cierto, que no siempre se gana siendo ético. Pero duermo tranquilo, no tengo en la conciencia el haber pisoteado a personas por ascender, no he sacrificado a mi familia por el trabajo, he sido fiel a mis ideales. Me he preocupado por buscar un equilibrio.

No podemos pretender que llegaremos algún buen destino sin ética, sin principios. Pero tampoco esperemos llegar pronto.

Ser ingeniero es tomarse las cosas en serio y estar dispuesto a luchar por un ideal.

Aquí estamos los que apostamos por nuestro Perú, los que no nos vamos a radicar al extranjero.
Los que lucharemos hasta quemar el último cartucho aquí en nuestra tierra.
Los que no nos torceremos ante la corrupción. Los que somos ingenieros, pero de verdad.

Los que construiremos un país digno, donde cada uno tenga un lugar y sea respetado como persona.

¡Aquí estamos y no nos vamos!

¡Muchas Gracias!

4 comentarios:

Adan dijo...

A pesar de que todavía no soy colegiado, pero finalmente estoy en ese camino, aun que por motivos de formalidad, por que finalmente los que juzgaran si somos o no buenos profesionales serán nuestros compañeros, la sociedad y la familia, por que somos producto de todos, los que egresamos de una institución educativa estatal tenemos el deber moral de retribuir el esfuerzo de todos aquellos que pagan sus impuestos al estado, los cuales de buena o mala manera sirven para pagar a los docentes, somos producto del esfuerzo de nuestros padres que como fuese invirtieron en nuestra educación, por eso es que digo que son ellos los que deben juzgarnos.
Y no basta con ser buenos profesionales aportando y contribuyendo a mejorar cada día mas en cada una de nuestras especialidades, pues no basta con saber cálculos, dominar softwares, hacer diseños, gerenciar proyectos, etc. pues una persona debe ser buen hijo, buen padre, buen esposo, buen hermano, buen amigo… que el ser profesionales no nos sumerjan en el mundo de los libros, las reuniones, los negocios…. debemos darnos tiempo para todo, esto lo aprendi cuando lleve un curso llamado “Gestion integral de la Calidad” que en resumen dice que debemos ser buenos en todo especialmente como personas. Lo que Ud. menciona respecto a la ética y la moral creo que es una consecuencia de la educación integral que hayamos recibido y eso es lo que falta en el Perú en general, mucha violencia y delincuencia cada día, la falta de valores se esta convirtiendo en algo común, y creo que la educación es básica para ello, los que tuvimos a nuestros padres para formarnos cuando eramos niños y aun ahora que somos adultos tenemos a nuestros padres para escuchar sus sabios consejos somos los afortunados y creo que ese ciclo se debe repetir con nuestros hijos, démosle el tiempo que se requiere y forjémolos, y sobre todo prediquemos con el ejemplo.

Daniel dijo...

"...Yo conozco seres humanos desarrollados y exitosos, que siempre seran desarrollados y exitosos. ¿Saben Uds. por que?, Yo se los voy a decir. Porque tuvieron el coraje de terminar lo que habían comenzado”.¡Aqui estamos y si nos vamos es para mejorar, progresar y regresar¡

FELICITACIONES JUAN CARLOS TORRES

Unknown dijo...

Felicitaciones Juan Carlos por el éxito conseguido y el motivador discurso en el Colegio de Ingenieros!

El país requiere de ingenieros éticos y entregados a su carrera, que lideren grupos multidisciplinarios de trabajo a fin de buscar soluciones a los problemas complejos de nuestra realidad...Y allí está nuestro rol, preservando ante todo nuestra sólida formación en valores y profesionalismo para no ceder ante alguna insinuación que provoque una falta a la ética.

Saludo a la Universidad Nacional de Ingeniería y a la facultad de Ingeniería Industrial y de Sistemas por los buenos y éticos profesionales que logran forjar desde sus aulas!

Orlando Yurivilca dijo...

Muy Bien Hecho JuanK,...aunque creo que lo que dice Daniel es también muy cierto.